La liquidez marca el rumbo del capital riesgo
Viernes, 11 Julio 
El sector afronta la crisis con las alforjas repletas de fondos. Las restricciones de crédito estánmodificando la forma de operar, los precios y la rentabilidad.
La crisis crediticia también está afectando al negocio de capital riesgo. Pero los operadores de este mercado creen que la situación creada tras las subprime puede suponer nuevas oportunidades para la inversión en private equity y un paso más en la madurez del sector. Éste es el sentimiento generalizado de los asistentes al desayuno organizado por Banco Madrid y CincoDías para debatir sobre los efectos de la situación actual en el capital riesgo.
El director de Carlyle, Alex Wagenberg, considera que ésta es ‘la mayor crisis que han registrado los mercados financieros en los últimos 30 años. Y va a traer nuevas oportunidades’. Una afirmación que corrobora el presidente de GED, Enrique Centelles, que califica la crisis de ‘muy relevante’.
En opinión de Wagenberg, ‘las entidades financieras están muy tocadas y no tienen apetito por tomar riesgos. Los bancos, en este sector, se han dedicado fundamentalmente a asegurar operaciones, y ahora no quieren equivocarse. Capital hay, pero no está donde tiene que estar. Las empresas del sector no tienen problemas, la dificultad la tienen los bancos a la hora de colocar la deuda’.
Claudio Aguirre, presidente y socio de Altamar Capital, señala, además que no se vislumbra cuánto puede durar la crisis. ‘Los grandes bancos están todos afectados y se habla de que las provisiones pueden llegar al billón de euros porque queda mucho por recapitalizar y hay que cumplir con Basilea II’. Aguirre también considera que el fin no está claro. ‘La falta de financiación afecta a todos’, afirma, ‘el capital riesgo, en estos momentos, tiene muchísimo equity. Ahora las operaciones se hacen con más capital y menos apalancamiento y, por tanto, al haber menos riesgos, los retornos, necesariamente, serán más bajos. Los tres factores que se toman en cuenta en una operación -precio, ebitda y apalancamiento- deben ahora modificar su mix’.
El presidente de Altamar considera, además, que el capital riesgo va a estar cada vez más presente en las carteras de los fondos de pensiones y de las aseguradoras. ‘Ahora es de donde obtienen mayores retornos y están aumentando el peso del capital riesgo en las carteras, que pasan del 7% al 10%’, explica. Pero también añade que cada vez habrá más exigencias para a la hora de captar fondos, el mix de la inversión será distinto y no habrá megaoperaciones. ‘El mercado se va a quedar en los 1.000 o 2.000 millones como mucho por operación’, puntualiza.
Centelles, indica, sin embargo, que en el caso de GED, que se dedica al mercado de pequeñas y mediana empresas, ‘el problema de la deuda no nos afecta tanto. Además, para el que lleve muchos años en el mercado, se da cuenta de que los megafondos son un fenómeno muy reciente. Lo de ahora es un cliclo más. Hay menos operaciones, el mercado prefiere esperar’. Es una situación típica, en su opinión, del inicio de cualquier crisis: la ralentización de las operaciones.
También el mercado se ha desenvuelto hasta la fecha en un contexto de precios altos que ha perjudicado a todos. ‘Por eso el vendedor está en retirada, porque piensa que sus activos tienen un valor que ahora el mercado no está dispuesto a pagar. Hay que esperar a que las expectativas del vendedor y la disponibilidad del comprador encajen’, señala Centelles. Una situación que ratifica Claudio Aguirre: ‘Las operaciones no se cierran por las expectativas del vendedor’.
Pero, afortunadamente, todos coinciden en señalar que la crisis ha llegado en un momento en el que el negocio del private equity está plenamente consolidado, tiene ya experiencia de años y está dotado de activos financieros suficientes.
