El ‘private equity’ sufre la crisis en sus carteras
Jueves, 4 Septiembre 
Hace menos de año y medio, Change Capital Partners, firma de capital riesgo fundada por el ex presidente de Marks & Spencer, Luc Vandevelde, presentaba en rueda de prensa el flamante nacimiento de Prometheus, grupo resultante de la unión de Master Cadena e Idea. Hace unas semanas, la sociedad solicitaba entrar en concurso de acreedores con un pasivo de 145 millones de euros con proveedores y entidades financieras, al que se ve incapaz de hacer frente.
La gravedad de la situación viene precedida de una caída del 25% en la demanda de electrodomésticos en España, y por el desplome de la venta de viviendas y del 11% en las ventas al por menor en los últimos seis meses, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Por el camino, Prometheus amplió capital y trató de cerrar un expediente de regulación de empleo sobre 389 de sus 1.200 trabajadores, que todavía negocia.
Otra medida similar ?ésta vez el despido de 195 empleados? es la que se ha visto obligada a llevar a cabo el grupo de piedra natural Levantina, controlado por los fondos Impala (antes Suala), y Charterhouse. Una vez más, la caída del sector residencial y la exposición al mercado estadounidense, con el dólar en caída libre, han llevado a la empresa a cerrar dos de las factorías que posee en Novelda (Alicante) y a reducir a la mitad la plantilla de una tercera, ubicada en la misma localidad.
Otra situación dura es la que ha vivido el grupo de tiendas de recambios para el automóvil Aurgi, propiedad de AC Desarrollo, sociedad de capital riesgo de Ahorro Corporación, que ha entrado en concurso, siguiendo la estela de los cines Ábaco; en manos de Mercapital.
Rebajas
Un cuarto caso de empresa participada por estos fondos, especialistas en comprar y vender compañías endeudándolas previamente antes de entrar en ellas para mejorar su rentabilidad, es el de Cortefiel. Tres de las mayores firmas de capital riesgo de Europa, CVC, PAI Partners y Permira, entraron en la cadena textil hace tres años con una opa de exclusión de bolsa valorada en 1.440 millones de euros.
La buena marcha de la empresa permitió a los accionistas abonarse un dividendo de más de 150 millones hace más de un año, con lo que recuperaron el capital inicialmente aportado por la empresa, a cambio de ampliar su deuda hasta los 1.385 millones. Hoy, ni siquiera los descuentos del 30% previos a la campaña de rebajas han librado a la empresa de una caída en sus ventas, en línea con otros competidores. Una situación que se está reflejando en la cotización de su deuda, una parte importante de la cual fue vendida por los bancos a inversores institucionales, como fondos de pensiones y aseguradoras, que ahora han abandonado el mercado.
Según datos del proveedor de datos Markit, la deuda de Cortefiel cotizaba hace una semana cerca de los 42 puntos sobre su valor de partida. Desde la empresa fundada por la familia Hinojosa se han esforzado en aclarar a los profanos en la materia que la situación no afecta a la marcha de la compañía, ya que los vencimientos de pago no cumplen hasta 2013 y 2014, en el caso de los tramos de mayor importe.
